Ubicado en el antiguo camino del pozo de la nieve (actual calle Virgen de las nieves), es un elemento arquitectónico heredado de los antiguos métodos de conservación de los alimentos de los musulmanes durante su estancia en la península ibérica. Los pozos de nieve se encontraban a lo largo del trayecto entre la costa y el interior de la península en los diferentes pueblos y aldeas que recorrían los encargados de transportar el pescado. Este sistema permitía consumir pescado a largas distancias en un estado óptimo. El sistema consistía en mezclar nieve o escarcha del invierno con paja, y acumular esta mezcla en dichos pozos, la cual se iba añadiendo a lo largo del recorrido para mantenerlo «fresco» hasta su destino, de ahí que en la actualidad se llame «pescado fresco» al producto que está en condiciones para su venta al público.




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